Escuela Superior de Audio y Acústica

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IX.-El Festival de Woodstock 1969 según Michael Lang

José Mujica            Anterior    Siguiente           

IX.-This is the end

    "Owsley  se había quedado sin trabajo y tampoco podía fabricar más ácido, así que comenzó a buscar otras formas de producir. La banda decidió que quería hacer un concierto en Egipto. Acudieron a Bill Graham para que fuera el promotor y este les dijo que estaban locos: "Hay una estúpida guerra allá". No aceptando un no por respuesta la banda decidió ir por su cuenta. Al final los acompañaron amigos, familiares, Ken Kesey, Paul Krassner, Bill Graham y Bill Walton. era el 14 de Septiembre de 1978.

     Dan Healy había sido contratado de nuevo como el hombre de sonido de la banda. A pesar de que Owsley consideraba que Healy tenía un par de zapatos en los oídos. Phil Lesh acudió al rescate de Owsley contratándolo como su roadie personal. Antes del viaje a Egipto, The Dead habló con Owsley diciéndole que a pesar de que no lo querían en el sonido, si querían que viajara con ellos. Bear les contestó: "Muéranse, quieren que vaya pero que no trabaje en el sonido, Piérdanse". Pretenden ir a la cima de los templos de la alquimia y la banda se sentará hasta una semana antes del viaje a grabar un disco, en vez de organizar unos equipos para los conciertos allá, están locos.

      Finalmente por una llamada a última hora, en uno de los vuelos alquilados habían tres asientos libres y Owsley se fue a Egipto con dos amigos. Aunque Owsley ya se había imaginado cómo cablear la gran pirámide para obtener el mejor sonido, nadie quería escucharlo. "Ellos estaban tratando de hacer de la cámara del Rey una cámara de eco y yo les dije, número uno ese es un uso inadecuado y número dos la cámara no tiene las dimensiones  y es sónicamente mala". El quería usar el pasillo descendiente de la cámara de la Reina como un gran órgano y manejar el sonido con un sistema de delay, pero ellos no querían hacerlo de esa manera. En el último show, el chico que estaba haciendo el sonido vino a Owsley y le dijo que tenían problemas y él le contestó que había tirado doscientos de sus micrófonos y que no iba a ninguna parte. Su largo período de tiempo con la banda había terminado y nunca volvería a trabajar con ellos de nuevo.  

Meyer Sound      

     Bear comenzó a trabajar con Jeffesrson Starship, con ex-miembros de Jefferson Airplane. Como su ingeniero de monitores empezó a buscar la manera de mejorar estos sistemas. Se acercó a John Meyer quien en esa época se encontraba en Berkeley tratando de vender un concepto de sistemas para teatro al Director Francis Coppola para la película Apocalypse Now. Owsley estaba fascinado con el sistema que Meyer había fabricado en Suiza y decía que era el único sistema que sonaba coherente. Owsley sorprendió a Meyer explicándole el alcance de lo que sus productos estaban logrando, terminó convenciéndolo de que abandonara su proyecto de teatro y se dedicara a sistemas para música en vivo. Algo de lo que Meyer le estaría agradecido por siempre, cuando varias décadas después le regaló a Owsley y su esposa un viaje alrededor del mundo.

     Ese encuentro culminaría en el desarrollo de una industria que desarrollaría los altavoces con la profundidad de bajos más fina que se hubiera conocido para música en vivo y la fundación de una gran empresa.

El sueño de Owsley

     Después de un sueño recurrente y muchas consultas Owsley terminó estableciéndose en Australia a donde viajo constantemente cada seis meses por los problemas de visa. Allá montó una granja, hizo su propio sistema para surtirse de agua y electricidad. Cultivó y se dedicó a la orfebrería, haciendo piezas y joyas basadas en motivos de the Grateful Dead. Viajaba constantemente a Norteamérica donde vendía sus joyas en los conciertos de la banda.

      Owsley finalmente se casó con Sheilah Manning quien trabajaba con Grateful Dead. Terminó convenciéndola para que se fueran a vivir a Australia. Para obtener la visa de residente tenía que comprobar que era un artista de reconocida trayectoria internacional. Recolectó una serie de cartas que incluían recomendaciones de Jackson Browne, Bill Graham y Bob Weir. Pero la ayuda que más le valió vino de manera sorpresiva, una carta de Keith Richards.

 

La Partida de Bear

  • En un regreso a casa del aeropuerto en una noche lluviosa la camioneta donde venía con Sheila patinó y se estrello. Lamentablemente Bear se había ido, corría el año 2009. Hoy le sobrevive la Fundación Owsley Stanley Foundation que sigue su legado y donde se pueden apreciar también sus trabajos de orfebrería.

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Grateful Dead en Egipto

 

Jerry García

La pasaron muy bien en Egipto porque sabían hacer todo momento una experiencia. 

 

 

Una cena en Egipto

En esta toma se pude apreciar entre otros a ken Kesey con traje típico. 

 

 

La orfebrería de Owsley

Hoy en día se pueden comprar obras hechas por Owsley.

 

Hace pocos meses entró en subasta la camioneta que usaba Bear para transportar las cornetas Altec Lansing, en los primeros tiempos de The Grateful Dead